Abandonad toda esperanza

martes, 2 de junio de 2009

Bodrios que hay que ver: Lightspeed

Los frikis, los fans fatales, lo llevamos... pues eso, fatal, porque nos basta ver en un cartel un nombre propio en concreto como reclamo que allá que vamos, sin ofrecer ninguna resistencia, cuales inocentes e ingenuos corderillos al matadero.



Eso le ha pasado a un servidor al ver el nombre de Stan Lee en el cartel de Lightspeed. Stan Lee, nada más y nada menos que Stan 'The Man' Lee, el genio que está detrás de la mayoría de personajes clásicos de Marvel Comics, el co creador junto a genios de la ilustración como Steve Ditko o Jack Kirby de personajes tan carismáticos como Spiderman, el Capitán América, Hulk, el Doctor Extraño o los miembros de grupos tan conocidos como Los 4 Fantásticos, Los Vengadores o La Patrulla X. Pues bien: más vale que se hubiera quedado viviendo de las rentas -que deben ascender a varios trillones de millones de dólares- y no se hubiera decidido a firmar esta bazofia.



Bueno, lo de firmar es una manera de hablar, porque este telefilm -sí, ladies and gentlemen, Lightspeed es un telefilm de los de toda la vida, producido para Sci Fi Channel- de 2006 que ahora se estrena aquí en formato digital está escrito por John Gray y Steve Latshaw, el primero un debutante y el segundo autor de los libretos de varias cintas de, agárrense, Fred Olen Ray y Jim Wynorski, y cuyo próximo guión lo co escribe, dirige y protagoniza, agárrense again, Dolph Lundgren. En cuanto a ponerse tras la cámara, el firmante de este engendro en cuestión es Don E. FauntLeRoy, que por lo general dirige a serpientes enormes en las entregas tercera y cuarta de Anaconda o a Steven Seagal en varias cintas de acción. Posiblemente a veces le resulte difícil distinguir a Seagal de una anaconda generada por ordenador, estas últimas por lo general mejores intérpretes.



¿Que qué cuenta Lightspeed? Pues lo de siempre dentro del género de superhéroes: un héroe muy bueno enfrentado a un villano muy malo. ¿Que quieren más datos? Pues sí que piden ustedes. Pero vale: un científico que quiere descubrir cómo regenerar la piel humana quemada a partir de experimentos con reptiles -vamos, casi un sucedáneo del Dr. Curt Connors, alias Lagarto, de Spider-Man- ve cómo el gobierno le deja sin subvenciones, lo cual lo lleva a enloquecer y a hacer estallar su laboratorio, pero es en esta tesitura que todo sale mal (o bien, según se mire) y se acaba convirtiendo en el malvado Pitón, un humano con piel de reptil; por otra parte, un agente de las fuerzas especiales, a la postre amigo del anterior, acaba convirtiéndose gracias a otro experimento en un hombre más veloz que la luz -o sea, un remedo de Flash, el corredor de la competencia-. Y ya tenemos el cirio montao.



El telefilm es un rollo macabeo que no hay por dónde cogerlo, una sucesión de tópicos sin fin que aburre soberanamente al respetable, protagonizado por Jason Connery (el sosongo hijo de Sean, sin un ápice del carisma de su progenitor) en la piel del superhéroe protagonista, la rubia Nicole Eggert como su amorcito, Daniel Goddard -con dos des, nada que ver con Jean-Luc, obviously- como el malvado Pitón y el veterano Lee Majors como el veterano (lógicamente) superior del protagonista.



Vamos, que les recomiendo fervientemente que no pierdan el tiempo ni lo más mínimo delante de la pantalla, y dediquen esa hora y veinte a leer cualquier tebeo escrito por The Man. Aunque sea de los peores suyos, será infinitamente superior a esta tontada televisiva.



(Por lo visto, su conciencia angelical le decía a Stan Lee que no permitiera la realización de Lightspeed, mientras que su lado satánico le animaba a poner el proyecto en pie. Al final, como suele pasar en Hollywood, pudo más el vicio que la virtud.)

2 comentarios:

mi historia escrita dijo...

Para tener tantos bodrios que no ver...Los ve usted personalmente??por que si es así le compadezco y agradezco el sacrificio

Fran J. Ortiz dijo...

Veo que tiene usted criterio a la hora de elegir los blogs que visitar...

Y sí, prometo que los veo todos personalmente. No hay plagio alguno. :-)

Seguimos leyéndonos -ya la tengo en favoritos, y nos vemos por ahí con el polo por dentro.


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