Abandonad toda esperanza

lunes, 22 de agosto de 2011

4 Warren Ellis 4



Que el británico Warren Ellis es, además de uno de los guionistas de cómics más interesantes de la actualidad, también uno de los más prolíficos, y que, gracias a ello y a que su obra se nos antoja -como mínimo- siempre interesante, tiene una presencia más que habitual en este vuestro blog, es algo de lo que deja constancia el listado de links que cierra la presente nota. Pero por si todavía quedaba alguna duda, Norma Editorial acaba de editar Wild Works, de Warren Ellis, un volumen que recopila nada menos que cuatro miniseries de tres entregas cada una, todas ellas creadas por el autor y publicadas por vez primera en el año 2003. Desde luego, a prolífico no le ganaba (ni le sigue ganando) nadie...




El volumen se abre con Mek, que vio la luz en febrero y marzo de aquel año, donde Ellis lleva de la mano al lector a un futuro impreciso pero que se intuye inquietantemente cercano, y en el que las mejoras cibernéticas están a la orden del día. Tanto es así que Ellis establece un paralelismo entre estas prótesis artificiales y el consumo de drogas: así, la generalización de su uso ha traído consigo una economía sumergida y un mercado de "mek chungo", esto es, artefactos conseguidos de forma ilegal. Esta es la realidad a la que debe enfrentarse Sarissa Leon, la protagonista del relato, activista del movimiento mek y de los derechos de aquellos que usan estas prótesis artificiales, que regresa de Washington a las calles donde vivió en el pasado para investigar el brutal asesinato de su ex novio...




De nuevo estamos ante una mezcla de géneros, la ciencia ficción (o si se quiere, el fantástico en general) y el género negro, muy querido por Ellis (patente sobre todo en esa obra tan recomendable que es Desolation Jones). También con un relato de protagonismo femenino, algo que lejos de ser puntual se repite bastante en la producción del autor: recordemos títulos como Anna Mercury, Down o Tokyo Storm Warning (esta última, recopilada en el presente tomo). A destacar, del apartado gráfico que corre a cargo del dibujante Steve Rolston, el entintador Al Gordon y el colorista David Baron, que el estilo del dibujante inaugural de Queen & Country, de línea clara y acabado suave, se contrapone aparentemente al mundo oscuro y claustrofóbico que nos muestra Ellis, dando pie a un resultado final de indudable atractivo.




Todavía más interesante se nos antoja Reload, publicada entre mayo y septiembre de 2003, y posiblemente la más redonda de las cuatro series que incluye este Wild Works. En esta ocasión sale a relucir la vertiente más política del guionista inglés: el relato, también ligeramente futurista ("Dentro de diez años", nos avisa el primer cartel de la obra), arranca nada menos que con el asesinato del Presidente de los Estados Unidos, con un parecido más que ligero a Richard Nixon, durante un acto público a manos de una francotiradora. El agente del Servicio Secreto Chris Royal se convertirá en testigo ocular del crimen y de la criminal, para luego pasar a descubrir los hilos secretos que mueven el poder desde la Casa Blanca, y que pretenden encubrir el crimen e inculpar a una cabeza de turco recién sacada de un sanatorio mental...




Poco más se puede decir sin desvelar las sorpresas que esconde el relato de Ellis. Pero sí cabe señalar que al espléndido resultado final de Reload no es ajeno, ni mucho menos, el arte de un clásico contemporáneo como Paul Gulacy, que aquí cuenta con el apoyo de Jimmy Palmiotti a las tintas y Guy Major al color. Gulacy, al que los aficionados más veteranos recordarán sobre todo por su asociación con el guionista Doug Moench tanto en Marvel (la mítica Shang Chi, Master of Kung Fu) como en DC (la miniserie de ambientación postapocalíptica Slash Maraud), y uno de esos autores adelantados a su época, se muestra por tanto perfectamente adaptado y sin esfuerzo al dinamismo de las composiciones de página del tebeo actual, y la plasmación en viñetas del relato de Ellis adquiere una fuerza y una energía espectaculares.




Esa fuerza y esa energía son los elementos que le faltan a Tokyo Storm Warning, la siguiente serie recopilada en Wild Works y con diferencia la menos interesante. Publicada entre agosto y diciembre de 2003, se trata de una historia que arranca en 1945, con la explosión de la bomba atómica de Hiroshima -a Ellis suele gustarle ubicar sus historias en el continuo temporal mediante alguna que otra referencia histórica-, para luego pasar a un presente alternativo: es agosto de 2003, sí, pero en las calles de Tokio van a enfrentarse robots gigantescos y criaturas surgidas de la peor pesadilla inimaginable; los primeros, por cierto, muy parecidos a los Transformers, pero cuyo funcionamiento (son pilotados por un humano experto en estas lides) es un claro homenaje a los mechas en general y a Mazinger Z en particular.




Las ilustraciones del presente título, a cargo de James Raiz y Carlos D'Anda, con la colaboración de Andrew Currie y Trevor Scott a las tintas, pretenden ser espectaculares a fuerza de grandes viñetas y numerosas splash pages, pero finalmente se muestran más estáticas y menos poderosas de lo que deberían... aunque el acabado, desde un punto de vista meramente técnico, sea impecable. Si a esto añadimos que como homenaje a la cultura de entretenimiento nipona, con Godzilla y el citado Mazinger Z a la cabeza, Ellis lo hizo muchísimo mejor en el primer volumen de su Planetary, poco queda por añadir al respecto.




Sin llegar a las excelencias de Reload, la miniserie Two-Step aumenta en interés y permite que la lectura de Wild Works se termine con buen sabor de boca. Editada por vez primera entre diciembre de 2003 y julio de 2004, se trata de una de las obras más canallas y divertidas de Ellis: de nuevo estamos ante un relato de corte cyberpunk, a pesar de estar ambientado en un Londres de 2001 aparentemente salido de una película de Bollywood. En la capital inglesa, el Gran Hermano orwelliano está muy presente: todo se ve, todo se graba. El azar querrá que coincidan en un par de ocasiones la pizpireta y deslenguada Rosi Blades, que registra en modo "point of view" todo lo que se cruza en su camino para su página de Internet, y Tony Ling, que se describe a sí mismo como un "pistolero zen". Ambos se verán inmersos conjuntamente, al principio en contra de su voluntad, en una trepidante persecución alrededor de una codiciada "picha muy muy grande" (sic)...




Aunque se trata, indudablemente, de una historia menor y sin demasiadas ambiciones, Two-Step funciona a la perfección como relato humorístico gracias a los diálogos chispeantes concebidos por Ellis y al buen hacer a los lápices de Amanda Conner, a la que después hemos visto destacar en las páginas de Power Girl, brillantemente subrayada por las tintas de Jimmy Palmiotti, que repite con Ellis tras Reload y con Conner tras The Pro, y sobre todo por el color de un Paul Mounts acertadísimo. Una obra muy divertida, pues, que cierra Wild Works como lo que es: una(s) obra(s) menor(es) en la producción de Ellis, pero que no merece ser leída solamente por completistas de su obra, pues se trata de un divertimento muy digno en el peor de los casos, y un relato lúcido sobre nuestro tiempo en el mejor. Puro Warren Ellis, a fin de cuentas.


Título: Wild Works, de Warren Ellis
Autores: Warren Ellis (guión) / Varios autores (dibujo)
Editorial: Norma Editorial
Fecha de edición: junio de 2011
288 páginas (color) - 26 €



Warren Ellis, con cara de pocos amigos


(+) Previously on Abandonad toda esperanza, Warren Ellis:
- Anna Mercury
- Black Gas
- Black Summer
- Desolation Jones
- Doktor Sleepless
- Down
- Fell
- Global Frequency
- Hellblazer
- No Hero
- Ocean
- Planetary
- Planetary: Mundos cruzados
- RED
- The Authority
- Transmetropolitan
* Plus: Camino tortuoso [novela]

2 comentarios:

Claudio dijo...

¿Qué tal está Freakangels?

Fran J. Ortiz dijo...

Confieso que es deuda pendiente. A ver si puedo echarle un ojo un lustro de estos, que la faena se acumula...


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