Abandonad toda esperanza

miércoles, 24 de julio de 2013

Tres entradas para el Infierno, por favor




Siempre se ha dicho, probablemente con razón, que el cómic es uno de los lenguajes de la cultura y el entretenimiento que más difícil lo tiene para asustar a su público: su naturaleza gráfica echa por tierra buena parte de la capacidad de sugerencia de la literatura (ya saben: lo que pueda imaginar el lector de una novela o un relato puede ser mucho más terrorífico que lo concebido por el propio autor), a la vez que su carácter textual limita las posibilidades manipuladoras de las que dispone un arte como el cine mediante la puesta en escena y el montaje, y lo que estos recursos tienen de manipuladores del tiempo y el espacio. Pese a ello, desde las historietas de EC Comics a títulos actuales como los tres que comentaremos hoy, pasando por las cabeceras de la factoría Warren (véanse Creepy o Eerie), la adaptación de clásicos literarios (con Poe y Lovecraft a la cabeza), algunos títulos de Vertigo (caso de Flinch) o la continuación de sagas cinematográficas en viñetas, siempre ha habido tebeos de terror... más allá de que su pertenencia real o no al género, como también veremos hoy, pueda resultar discutible.




Empecemos, por respeto a los clásicos, por Pigeons from Hell. Y es que aunque estamos ante una miniserie de cuatro números editada por Dark Horse entre 2008 y 2009, y que ahora Dibbuks les ofrece por fin a los lectores españoles en un solo volumen, se trata de la adaptación de un relato de Robert E. Howard redactado en 1934 y publicado de forma póstuma en Weird Tales cuatro años más tarde. Además, es todavía hoy uno de los relatos más celebrados del escritor al margen de sus más populares personajes de ficción: Solomon Kane y, por supuesto, Conan el cimmerio.




No es la primera vez que el relato "Las palomas del infierno" se adapta a otro medio, ni siquiera a la historieta: en 1961 fue la inspiración de uno de los episodios de la serie televisiva Thriller con Boris Karloff, y en 1988 el guionista y dibujante Scott Hampton hizo su propia versión en viñetas para Eclipse Comics. Pero en esta ocasión la nueva adaptación al cómic ha recaído en manos de toda una personalidad del género fantástico y de terror actual: el escritor (de novelas y relatos, de tebeos, de películas, de series de animación) y experto en artes marciales (!) Joe R. Lansdale, texano como el autor del cuento original.




De Lansdale, los aficionados a la novela negra y aledaños quizá hayan leído Mucho Mojo o Cuando el río suena. Los cinéfilos más frikis lo conocerán como el guionista de esa marcianada de Don Coscarelli titulada Bubba Ho-Tep. Los aficionados al cómic más completistas quizá hayan leído su aportación a un clásico contemporáneo como The Rocketeer, mientras que a otros tal vez les suene más de haber gozado de su Jonah Hex o de su historieta "Prometidos" para la citada Flinch. Sea como sea, unos y otros pueden disfrutar ahora de su estupenda actualización del relato clásico de casas encantadas y presencias fantasmales urdido por Howard.




Hablamos de actualización en el sentido más amplio, y no solo porque se pretenda acercar la historia original a nuevas generaciones de lectores... En su Pigeons from Hell, Lansdale traslada el relato publicado en los lejanos años 30 a nuestros días: sin aportar ninguna fecha concreta, ya en la segunda página la ropa de la familia protagonista deja a las claras que el relato acontece en una época más cercana en el tiempo, y en la página siguiente podemos ver a un personaje quejándose de que su teléfono móvil no tiene cobertura. Así pues, la propuesta del guionista pasa por demostrar que ocho décadas después de su aparición este cuento de terror sobrenatural sigue funcionando a la perfección, gracias sobre todo a la atmósfera que sus descripciones y el trabajo gráfico de un estupendo Nathan Fox apoyado por el colorista Dave Stewart (que acaba de ganar un Eisner, lógicamente por otra obra mucho más reciente), logran imprimir a la historia... Una historia de la que conviene no desvelar demasiados elementos para mantener la intriga y para permitir que se despierte en el lector la inquietud requerida para la ocasión.




A destacar, para terminar con el comentario de este título, el acopio de material extra recopilado en las últimas páginas del volumen: unas "Notas del guionista" que no es sino un artículo donde Lansdale pone de manifiesto su admiración por Robert E. Howard en general y por el relato adaptado en particular; el ensayo de Mark Finn "El Gótico de los Hermanos", sobre el creador de Conan; una galería con las cubiertas originales de la miniserie; seis páginas de bocetos de Nathan Fox con comentarios suyos; y una nueva galería, esta vez de diez pin ups inspirados en la obra y realizados por artistas como Greg Ruth (Conan: La leyenda), Guy Davis (The Marquis), Brandon Graham (King City) o el propio Fox... además de los agradecimientos pertinentes de los autores. Todo ello acaba por dar forma a esta interesante propuesta de la editorial madrileña, que junto con el primer volumen de Blue Estate da comienzo a su nueva línea de cómics estadounidenses contemporáneos, que habrá que seguir con atención.




Pero continuemos ahora con Lansdale, aunque esta vez se trate de un proyecto aparentemente menos personal pero no exento de interés: 30 días de noche: De nuevo, la noche es su aportación a la célebre y muy exitosa franquicia vampírica inaugurada por Steve Niles y Ben Templesmith; una miniserie de cuatro entregas que Norma Editorial recoge en el volumen 123 de su colección Made in Hell (recordemos: la línea genérica dedicada a los cómics de terror... o similares), y que fue publicado durante el verano pasado pero que todavía no habíamos comentado en este vuestro blog.




Landsdale es un autor que suele caracterizarse por la libertad conceptual con la que encara sus proyectos, ya sean personales o encargos. Pero si en Pigeons from Hell se muestra mucho más comedido, suponemos que por respeto y admiración hacia el gran Robert E. Howard, en su historia de 30 días de noche da rienda suelta a su querencia por la fusión de géneros (aquí, el terror fantástico, el survival puro y duro y un toque bélico), así como por la inclusión de algunas gotas de humor (negro, por supuesto).




Veamos: la acción arranca en el año 1943, cuando un submarino alemán con la esvástica nazi bien visible en el casco lanza lo que parece un torpedo contra la parte subacuática de un gran iceberg. Acto seguido, el relato se traslada al año 2004 y a la localidad de Barrow, en Alaska, donde empezó la serie ideada por Niles. Es entonces cuando el lector descubre que un pequeño número de ciudadanos ha abandonado Barrow para emprender un largo camino a pie hacia otra ciudad intentando sobrevivir al ataque de los vampiros que asolan su pueblo.




A partir de entonces, Landscale construye una historia donde se combina el enfrentamiento entre humanos y vampiros con las posiciones encontradas de los integrantes de la expedición, ya sea entre ellos mismos o frente a unos científicos con los que se toparán en el camino y que se encuentran investigando el misil lanzado por el submarino en los estertores de la II Guerra Mundial. En este cóctel, el guionista no se detiene ante nada e introduce dos elementos tan dispares como el canibalismo... y hasta la figura del gólem, perteneciente al folclore centroeuropeo y popularizada por el cine en uno de los clásicos incontestables del expresionismo alemán.




Para llevar a cabo esta mezcla de géneros y perspectivas, Lansdale cuenta con la inestimable colaboración de otro autor muy propenso a la (sana) irrespetuosidad: el dibujante Sam Kieth, que en los comentarios que ponen punto y final al presente volumen expresa ser consciente de que su particular estilo, caricaturesco y cargado de humor, a la vez que muy personal visualmente hablando (en ocasiones podría definirse como un Bill Sienkiewicz que intenta dibujar para un lector infantil), no será del agrado de los fans más ortodoxos de la serie. Sea como sea, y aunque un servidor sigue con interés esta colección, he disfrutado mucho de la aportación de Lansdale y, sobre todo, Kieth, al que admiro desde los tiempos de su emblemática creación The Maxx, Epicuro el Sabio y su aportación al primer The Sandman. Por lo demás, pronto comentaremos aquí El principio del fin; esto es, más material de Kieth en la serie 30 días de noche, esta vez acompañado del guionista original de la obra: Steve Niles.




Por su parte, la más reciente Netherworld también forma parte de la mencionada colección Made in Hell (concretamente, es la entrega número 128), y se trata de una miniserie de 5 números editada en Estados Unidos por Top Cow que Norma Editorial reúne al completo en dicho volumen, y como la comentada Pigeons from Hell cuenta con un apéndice de material extra digno de atención.




Si la adaptación del relato de Howard realizada por Lansdale era un relato de corte más o menos clásico, y no solo por ser una versión de un texto escrito en 1934, esta obra firmada por los guionistas Bryan Edward Hill y Rob Levin y los dibujantes Tony Shasteen y Dennis Calero a los lápices y las tintas respectivamente viene a ser todo lo contrario: esto es, estamos ante un título mucho más contemporáneo que pone de manifiesto la continua voluntad postmoderna de fusionar estilemas de géneros distintos... poco más o menos como también hacen Lansdale y Kieth en 30 días de noche, pero sin la coartada del humor y la ironía.




El relato en cuestión está protagonizado por Ray Parker, una suerte de detective privado que antes ejercía de policía, figura más propia del género negro que del terror, y que en la actualidad se gana la vida buscando a personas desaparecidas. Su último encargo es localizar a Madeline, una chica de dieciocho años cuya búsqueda llevará al investigador a descubrir además una terrorífica verdad sobre él mismo: que está muerto y que vive en el purgatorio a la espera de salvarse o por el contrario condenarse eternamente al infierno.




Llegado este punto no piense el lector que le hemos desvelado la gran sorpresa final de la obra, pues que el relato está ambientado en el purgatorio y sus protagonistas son almas condenadas es una de las premisas de la oferta, puesta de manifiesto además en los textos promocionales de la contracubierta. La propuesta de Netherworld no es la de sorprender al lector -aunque, por supuesto, el desarrollo de la trama se guarde algún que otro as en la manga para desvelarlo hacia el final de la partida-, sino la de ofrecerle una lectura de digno entretenimiento repleta de personajes duros, peleas, persecuciones y unas gotas de violencia gratuita. Ni más, ni menos.




A destacar, como suele ocurrir muy a menudo últimamente, que los autores de Netherworld parecen concebir la obra con la mirada puesta en una futura adaptación cinematográfica... que no sería de extrañar acabara llegando un día de estos. Y es que, aparte de la consabida e inevitable contaminación por parte del mundo del ocio audiovisual a la que estamos todos sometidos, al parecer los guionistas incluso dieron indicaciones a Tony Shasteen de en qué actores podría inspirarse para dibujar a los protagonistas del relato: así se explica en la "Galería de diseño de personajes", donde se menciona a Gerard Butler, Blake Lively, Jason Patric o el Robert De Niro de El corazón del ángel -un personaje claramente mefistofélico- como referentes para Parker, Madeline, Seth y Kane respectivamente. Esta galería, dicho sea de paso, forma parte del material extra reunido al final del volumen, que también incluye galerías sobre el diseño del logo de la serie, un concurso de portadas alternativas y el guion completo del primer número de la colección. Un suculento material que es, junto con el hecho de que proporciona un entretenido rato de lectura, el único elemento en común de este título con Pigeons from Hell y su edición española. Más allá, claro, de que los dos sean, al igual que 30 días de noche: De nuevo, la noche... ¿cómics de terror?


Título: Pigeons from Hell
Autores: Joe R. Lansdale (guion) / Nathan Fox (dibujo)
Editorial: Dibbuks
Fecha de edición: julio de 2013
120 pp. (color) - 14 €

Título: 30 días de noche: De nuevo, la noche
Autores: Joe R. Lansdale (guion) / Sam Kieth (dibujo)
Editorial: Norma
Fecha de edición: agosto de 2012
104 pp. (color) - 12 €

Título: Netherworld
Autores: Bryan Edward Hill & Rob Levin (guion) / Tony Shasteen (dibujo)
Editorial: Norma
Fecha de edición: abril de 2013
136 pp. (color) - 15 €


(+) Previously, 30 días de noche:
- 30 días de noche: Eben y Stella
- 30 días de noche: Historias de chupasangres
- 30 días de noche: Más allá de Barrow
- 30 días de noche: Nieve roja
- 30 días de noche: Se extiende la plaga
- 30 días de noche: Tres historias
- Expediente X / 30 días de noche

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